Amanece, descorres la cortina y el cristal está empapado. Si esa escena se repite cada mañana, no es mala suerte: es tu ventana avisándote de que algo no funciona. En Xagal nos la encontramos constantemente cuando visitamos una vivienda para valorar un cambio de ventanas en Santiago de Compostela, y casi siempre la solución pasa por el mismo sitio. Te contamos por qué aparece la condensación y cómo se resuelve de raíz.
Por qué se empañan los cristales
La condensación se produce cuando el aire caliente y húmedo del interior entra en contacto con una superficie fría. En una casa, esa superficie suele ser el vidrio o el marco de una ventana antigua. Cocinar, ducharse o secar la ropa dentro genera vapor de agua, y ese vapor busca el punto más frío de la estancia para volver a convertirse en líquido. Cuanto peor aísle tu ventana, más frío estará el cristal y más gotas verás.
De las gotas al moho: un problema que va a más
Lo peor no es secar el agua cada mañana. Esa humedad constante acaba en moho en las esquinas del marco, manchas oscuras en la pared y un ambiente cargado que afecta de lleno a la salud respiratoria de la familia. Nuestros técnicos en ventanas de PVC de Santiago se encuentran a menudo carpinterías de hace treinta años, con vidrio simple y juntas resecas, que llevan años empapando la pared sin que nadie relacione una cosa con la otra.
Así frenan la humedad nuestras ventanas de PVC en Santiago
El PVC tiene una conductividad térmica bajísima: apenas transmite el frío del exterior hacia dentro. Si a eso le sumas varias cámaras de aire en el perfil, un doble acristalamiento con cámara y un cierre hermético con doble junta perimetral, el resultado es un cristal que se mantiene templado. Y sin superficie fría no hay condensación posible. Es justo lo que conseguimos con los sistemas Kömmerling en Santiago que montamos en cada vivienda.
Ventilar sigue siendo necesario (y ahora es más cómodo)
Una ventana estanca no elimina la necesidad de renovar el aire: el vapor que generas tiene que salir de algún modo. La diferencia es que ahora bastan diez minutos al día de ventilación cruzada en lugar de tener la casa entreabierta y helada. Por eso, en cada instalación de ventanas de PVC en Santiago te explicamos cómo sacarle partido a la posición oscilobatiente para ventilar sin perder temperatura ni seguridad.
¿Ponemos fin a la condensación de tus ventanas en Santiago?
Convivir con la humedad cansa, y limpiar cristales cada mañana todavía más. Si quieres saber si tus ventanas están detrás del problema, escríbenos: vamos a verlo a tu casa, medimos y te contamos con claridad qué solución necesitas, sin ningún compromiso.